Más de 40°, sin electricidad y la ANDE no da respuestas
En un pestañeo, pero de energía eléctrica, los ascensores del local del Viceministerio de Educación se detuvieron y el pánico se apoderó de un funcionario, que tras instantes de pavor fue salvado por bomberos voluntarios.
Molestias y desesperación generaron ayer, durante el segundo día de la ola de calor, los constantes cortes en el servicio de energía eléctrica en el país. Se paralizaron las actividades de oficinas céntricas, aumentando la sensación de sofocación provocada por las altas temperaturas.
Por problemas estructurales, según justificaron sus autoridades, la ANDE no está actualmente en condiciones de dar una salida de fondo a la situación. Por eso, únicamente toman medidas de emergencia, como ser los "cortes programados" y los "alivios de carga". Este último mecanismo consiste en cortar el suministro por unos minutos en ciertas zonas para que la energía no falte en otras de mayor consumo.
Pese a estas acciones, ayer la situación fue muy complicada. Barrios enteros de Asunción, del área metropolitana y ciudades del país sufrieron cortes de energía de hasta 12 horas.
El caos se apoderó también de las rutas y en cruces de la capital, donde a bocinazos los conductores y peatones trataban de circular sorteando las intersecciones con semáforo, los que tuvieron problemas de funcionamiento por la falta de electricidad.
Llamadas desesperadas de habitantes de todos los rincones del país colapsaron los teléfonos del call center de la institución encargada de la provisión eléctrica. El 160 se vio rebasado por la gran cantidad de reclamos por los cortes de energía.
Las 24 cuadrillas que se encuentran trabajando para solucionar el inconveniente no dan abasto ante el aluvión de denuncias por falta del servicio.
Solo el día miércoles, unas 18 mil llamadas fueron recibidas en la institución. De estas apenas 10.000 quejas fueron atendidas.
Sumado a la carencia de energía eléctrica, el desespero de las familias aumenta por la escasez de agua, ya que los cortes de luz también afectaron a las plantas de tratamiento de la Essap, y el servicio de provisión de agua se resintió en varias localidades.